Una máquina gigante perforó el Canal de Panamá a 65 metros de profundidad
27 de octubre de 2026

Durante más de dos años, mientras enormes buques portacontenedores atravesaban el Canal de Panamá, una máquina gigantesca avanzaba silenciosamente bajo el terreno. No transportaba mercancías ni buscaba ampliar las rutas marítimas. Su misión era completamente diferente: perforar un túnel ferroviario bajo uno de los pasos comerciales más importantes del mundo.
El 26 de octubre de 2026, aquella operación llegó a un momento decisivo. La tuneladora Panamá, una estructura mecánica de 93 metros de longitud y 13,51 metros de diámetro, completó su recorrido hasta Albrook después de excavar aproximadamente 4,5 kilómetros de terreno.
Lo extraordinario no es solamente la distancia. Según confirmó el Metro de Panamá, la máquina atravesó el subsuelo del Canal a unos 65 metros bajo el nivel medio del mar y retiró cerca de 700.000 metros cúbicos de roca y tierra.
El resultado es una nueva infraestructura subterránea que permitirá a los trenes cruzar de un lado al otro del Canal, sin necesidad de recurrir a un puente para ese tramo del recorrido.
Una máquina alemana diseñada para enfrentarse al subsuelo del Canal de Panamá

Detrás de esta operación se encuentra una máquina fabricada por la empresa alemana Herrenknecht, especializada en equipos de perforación subterránea. Sus dimensiones ayudan a comprender la dificultad del proyecto: el diámetro de su cabeza de corte supera la altura habitual de un edificio de cuatro plantas, mientras que su longitud se acerca a la de un campo de fútbol. Pero su tamaño no es lo más importante.
Según explicó el propio Metro de Panamá, la tuneladora utiliza un escudo mixto capaz de trabajar tanto en suelos blandos como en roca dura. También emplea lodos para mantener la presión en el frente de excavación y contribuir a la estabilidad del terreno. Esta tecnología resulta especialmente importante cuando una excavación atraviesa formaciones geológicas diferentes y zonas sometidas a la influencia del agua.
La máquina no se limita a romper el material que encuentra delante. Conforme avanza, el sistema retira los restos de la excavación y permite construir un revestimiento estructural detrás del frente de corte. De esta forma, el espacio excavado se transforma progresivamente en un túnel protegido por elementos de concreto.
Durante los trabajos, la velocidad de avance dependió de las condiciones del subsuelo. En marzo de 2025, por ejemplo, los responsables del proyecto informaron de un ritmo superior a ocho metros diarios, aunque ese rendimiento no fue constante durante toda la operación.
Cómo consiguieron excavar un túnel bajo el Canal de Panamá sin interrumpir su navegación
El verdadero desafío estaba en el lugar elegido. El Canal de Panamá conecta los océanos Atlántico y Pacífico y constituye una de las infraestructuras estratégicas del comercio internacional. Cualquier intervención en sus proximidades debe contemplar tanto las condiciones geológicas como la seguridad de las operaciones marítimas. En lugar de excavar desde la superficie, los ingenieros optaron por construir un paso completamente subterráneo, muy por debajo de la vía navegable.
La tuneladora comenzó su recorrido desde el complejo industrial de Farfán, en septiembre de 2024. En febrero de 2026 alcanzó Balboa después de completar aproximadamente 3,1 kilómetros, donde recibió trabajos de mantenimiento antes de continuar hacia Albrook.

Uno de los aspectos más impresionantes del proyecto es que el túnel no quedó como una cavidad desnuda en el terreno. Cada anillo está formado por nueve dovelas, enormes segmentos prefabricados que, ensamblados, conforman la pared del túnel. Estas piezas permiten sostener el terreno circundante y aportar estabilidad a la estructura.
El sistema combina así dos operaciones que deben coordinarse con precisión: excavar el terreno y dejar una infraestructura resistente a medida que progresa la máquina. Todo ello mientras la navegación del Canal continuaba desarrollándose por encima de la obra subterránea.
La tuneladora ha terminado su trabajo, pero el proyecto todavía tiene un largo camino
La llegada de la tuneladora a Albrook no significa que los trenes puedan comenzar a circular inmediatamente. De hecho, todavía quedan varias etapas técnicas antes de que el túnel entre en funcionamiento. Una de ellas será retirar la maquinaria, que deberá desmontarse y extraerse por partes debido a sus enormes dimensiones. Después continuarán los trabajos de instalación de las vigas de rodaje, los sistemas electromecánicos y los elementos de seguridad.
De acuerdo con TVN Noticias, algunos sectores del túnel ya cuentan con estructuras destinadas a las galerías de evacuación, mientras que otros requieren trabajos adicionales de acondicionamiento.
El túnel forma parte de la Línea 3 del Metro de Panamá, un sistema de monorriel de aproximadamente 24,5 kilómetros que conectará Albrook con Ciudad del Futuro, en Panamá Oeste. El proyecto registra un avance general cercano al 82% y tiene previsto comenzar a transportar pasajeros en 2028. Su importancia para el transporte es evidente, pero la excavación también tiene un valor tecnológico propio.
Durante más de dos años, una máquina fabricada en Alemania logró abrirse camino a través de kilómetros de subsuelo, sosteniendo las paredes del túnel mientras avanzaba bajo una de las rutas marítimas más conocidas del planeta.
El Canal de Panamá fue construido para permitir que los barcos atravesaran un continente. Más de un siglo después de su inauguración, la ingeniería acaba de completar otro paso monumental, esta vez por debajo de él.
