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Un robot demostró que puede construir estructuras gigantes en el espacio

7 de noviembre de 2026

Un robot demostró que puede construir estructuras gigantes en el espacio

Llevar una estructura gigantesca al espacio tiene un problema que la ingeniería todavía no ha conseguido resolver por completo: debe caber dentro de un cohete. Por mucho que avancen los materiales y los sistemas de lanzamiento, los telescopios, antenas y estaciones espaciales siguen condicionados por el tamaño de las naves que los transportan. Ahora, un equipo del Instituto Tecnológico de California (Caltech) acaba de demostrar una alternativa que podría cambiar esa limitación: enviar las piezas por separado y dejar que un robot construya la estructura directamente en órbita.

El experimento se realizó mediante ASTRA, un dispositivo robótico financiado por la agencia estadounidense DARPA. Después de pasar seis meses en el espacio, el sistema consiguió ensamblar una sección estructural sin que ningún astronauta tuviera que intervenir físicamente.

La Universidad de Caltech confirmó el resultado el 5 de noviembre de 2026, calificándolo como la primera demostración de construcción estructural autónoma realizada en el espacio. El logro todavía es pequeño, pero podría transformar el diseño de futuros telescopios, grandes antenas y sistemas de energía solar orbital.

El robot llegó al espacio con las piezas de una antena y comenzó a ensamblarlas como un juego de construcción

Construir estructuras gigantes en el espacio siempre ha sido un problema para la NASA y las agencias espaciales. Un robot acaba de demostrar que puede hacerlo sin astronautas y cambiar las reglas para siempre
Recreación artística de cómo podrían construirse grandes estructuras espaciales mediante sistemas robóticos derivados del programa NOM4D. © DARPA / Colie Wertz.

ASTRA fue lanzado el 30 de marzo de 2026 a bordo de la misión Transporter-16 de SpaceX, integrado en el vehículo orbital Vigoride-7 de Momentus. El sistema ocupaba aproximadamente un metro cúbico y transportaba tubos de fibra compuesta, uniones de aluminio, una superficie reflectante ultrafina y un manipulador robótico encargado de conectar las piezas.

Su objetivo era construir una antena reflectora de 1,4 metros de diámetro mediante once secciones ensambladas progresivamente.

El procedimiento parece sencillo: el brazo recoge una pieza, la coloca en la posición adecuada y la une a otras mediante conectores especiales. Después instala una película perforada que actúa como superficie reflectante y despliega la sección terminada. Sin embargo, ejecutar estas operaciones en microgravedad representa un desafío mucho mayor que hacerlo en un laboratorio terrestre.

Según explicó DARPA en su comunicado oficial, el equipo consiguió desplegar las dos secciones que habían sido construidas previamente en la Tierra y ensamblar una tercera directamente en órbita.

El robot realizó las maniobras de montaje, pero no funcionó de forma totalmente independiente: los ingenieros enviaron comandos desde tierra, analizaron fotografías de los resultados y modificaron las operaciones cuando aparecieron problemas.

El experimento no terminó de construir la antena, pero acaba de demostrar algo mucho más importante

Construir estructuras gigantes en el espacio siempre ha sido un problema para la NASA y las agencias espaciales. Un robot acaba de demostrar que puede hacerlo sin astronautas y cambiar las reglas para siempre
Vista cercana del sistema ASTRA durante las operaciones de ensamblaje en órbita. El experimento permitió comprobar si un robot podía conectar componentes estructurales sin la intervención física de astronautas. © Caltech / Momentus (2026).

La prueba encontró numerosas dificultades. El sistema tenía que adaptarse a condiciones difíciles de reproducir completamente en la Tierra, mientras que las comunicaciones con los operadores estaban limitadas a siete u ocho ventanas diarias de unos quince minutos.

Para resolver los inconvenientes, Caltech construyó una copia del robot en su laboratorio. Cuando aparecía un problema en órbita, los ingenieros intentaban reproducirlo en ese dispositivo y enviaban después una solución al equipo espacial.

Las limitaciones de tiempo impidieron completar las once secciones previstas. Con la misión programada para terminar en diciembre, los investigadores consideran poco probable finalizar la antena completa. Aun así, el resultado representa un avance: hasta ahora, la mayoría de las grandes estructuras espaciales debían desplegarse desde configuraciones previamente fabricadas o ensamblarse mediante intervenciones humanas.

Construir estructuras gigantes en el espacio siempre ha sido un problema para la NASA y las agencias espaciales. Un robot acaba de demostrar que puede hacerlo sin astronautas y cambiar las reglas para siempre
Estructura experimental desplegada sobre la Tierra, utilizada para investigar nuevas tecnologías de construcción de grandes infraestructuras espaciales. © DARPA / Colie Wertz.

La nueva arquitectura permite pensar en estructuras cuyo tamaño ya no esté limitado directamente por el diámetro del cohete. Entre las aplicaciones propuestas por Caltech aparecen enormes antenas de comunicaciones, reflectores para telescopios y paneles solares orbitales capaces de captar energía a gran escala.

El siguiente desafío será demostrar que esta tecnología puede ensamblar estructuras mayores, con mayor fiabilidad y menos asistencia desde tierra.

El robot de Caltech todavía no ha construido una antena completa, pero ha demostrado que una parte de una estructura puede fabricarse directamente en el espacio sin intervención física de astronautas. Y eso abre una posibilidad extraordinaria: que los mayores telescopios y las futuras infraestructuras orbitales no tengan que viajar completamente construidos desde nuestro planeta.