Sony Music retira más de 135.000 canciones generadas por inteligencia artificial
23 de marzo de 2026

La empresa refuerza su combate contra el uso indebido de inteligencia artificial en plataformas de streaming, tras detectar miles de temas falsos que imitan a artistas consagrados y ponen en riesgo tanto su imagen como sus lanzamientos
La llegada de la inteligencia artificial al ámbito musical suma un nuevo capítulo preocupante. Sony Music ha eliminado más de 135.000 canciones producidas mediante IA que circulaban en plataformas de streaming haciéndose pasar por artistas auténticos, en un intento por detener una práctica que se expande rápidamente.
De acuerdo a los datos proporcionados durante la presentación del último informe global de la industria discográfica, estos contenidos fraudulentos utilizaban tecnologías generativas para emular voces y estilos de artistas de renombre, afectando a algunos de los nombres más destacados del catálogo de la compañía.
Desde la empresa advierten que esta situación va más allá de una mera infracción: en los casos más extremos, estos “deepfakes” pueden interferir directamente en las estrategias de lanzamiento, desviar la atención del público e incluso perjudicar la reputación de los artistas. Además, suelen aparecer en momentos críticos de promoción, aprovechando el aumento de visibilidad y demanda.
A pesar de la gran cantidad de eliminaciones, esta cifra representa solo una fracción del problema. Sony ha detectado decenas de miles de canciones adicionales que atribuyen erróneamente colaboraciones o autorías a artistas de su catálogo, evidenciando la magnitud de un desafío que impacta a toda la industria.
El contexto refuerza la inquietud generalizada en el sector. Plataformas digitales y compañías musicales han comenzado a implementar medidas más severas frente a contenidos generados por IA, desde la desmonetización hasta la eliminación directa. Al mismo tiempo, crece la presión institucional para regular el uso de material protegido en el entrenamiento de estos sistemas.
En este contexto, la lucha contra los deepfakes se perfila como uno de los grandes desafíos de la música en la era digital, donde la innovación tecnológica avanza más rápidamente que los marcos legales diseñados para controlarla.
