Paloma Fort abrió su corazón y contó públicamente el drama que atravesó durante los primeros años de su infancia. En una carta que el periodista Juan Etchegoyen leyó en el programa Nuevo Día, la hija de Felipe Fort relató abusos y maltratos que, según contó, sufrió por parte de su madre Aschira.
Paloma Fort habló de los maltratos de su madre Aschira: “Fui abusada física y mentalmente”
15 de octubre de 2026

De acuerdo con lo que expone la carta, la mujer tuvo el valor para contarlo tras escuchar el testimonio de Valentín Yankelevich, quien días atrás denunció públicamente los maltratos de su padre, Darío Giordano.
En la carta, Paloma escribió: “Lo más doloroso de mi historia lamentablemente tiene que ver con mi mamá, Aschira. Las declaraciones de Valentín Yankelevich me removieron todo lo que yo pasé durante toda mi infancia y que siempre lo oculté, por vergüenza o quizás porque no me sentía cómoda para confesarlo”.
“Fue un calvario de aproximadamente 10 años. Yo fui una víctima de mi mamá, que con sus maltratos y golpes hizo una crianza. Yo tenía 7 años cuando me dejaba encerrada sin luz, ni agua, ni comida por horas y horas. Yo fui física y mentalmente abusada por mi madre. El miedo, dolor de estómago y el pánico de saber lo que me haría sigue siendo indescriptible. Por más ayuda profesional que tengas, no se olvida nunca”, afirmó Paloma.
“Cuando vi la nota de Valentín pensaba: ‘Dios mío, cómo puede ser que estas cosas sigan pasando y las víctimas son las que pagan siempre y los culpables están libres como si nada y, por supuesto, siempre con padres que se la dan de ejemplares’. Lloré un montón cuando lo vi a Valentín”, expresó sobre el relato de uno de los nietos de Gustavo Yankelevich.
Paloma Fort: los abusos y el día que enfrentó a su mamá
Por otra parte, Paloma explicó que las humillaciones también eran referidas a su cuerpo. “Otra cosa que hacía mi madre era darme de comer como un cerdo, y yo aumentaba de peso y me decía que era una vaca lechera y se reía, y le decía a familiares que me tenía que hacer ropa a medida porque era como un chancho y no encontraba ropa de mi tamaño”, aseveró.
Luego, Fort recordó el apoyo que recibió en aquellos años: “Esta es mi historia, la historia de una nena que veía cómo su madre se encerraba en el dormitorio con los que ella denominaba ‘amigos’ y me mandaba a una feria para hacer las compras, que me pesaban un montón. Yo en ese momento fui contenida por los porteros del edificio, que realmente me querían. Todo esto es un abuso que ejerció en su momento mi mamá contra mí”.
En otro tramo de la carta, aseguró que los maltratos terminaron cuando se animó a enfrentar a Aschira: “Las palizas se acabaron el día que me di cuenta que era más alta que ella, y la enfrenté un día que trató de pegarme y le dije que nunca más ni ella ni nadie iba a poner un dedo en mí”.


