La Fiscalía de España cambió de criterio en la causa que involucra a Julio Iglesias: ahora considera que la Audiencia Nacional, el tribunal madrileño que juzga delitos complejos y algunos cometidos en el exterior, sí puede investigar la denuncia presentada contra el cantante por presunta agresión sexual y otros delitos contra dos exempleadas.
Julio Iglesias vuelve a quedar complicado ante la Justicia española
15 de octubre de 2026

El fiscal Vicente González Mota envió un escrito al juez instructor Antonio Piña, a quien le tocó el caso, en el que sostiene que el tribunal tiene competencia para abrir una causa. No se trata de una imputación ni de una investigación en marcha: corresponde al magistrado resolver si inicia las pesquisas o archiva el trámite, decisión que debe tomar en los próximos días.
Por qué es un giro
En enero, las dos mujeres, identificadas con los nombres ficticios de Rebeca y Laura, presentaron su primera denuncia ante la Fiscalía de la Audiencia Nacional, que tomó declaración a ambas y abrió diligencias preliminares. Pero terminó archivando el caso por falta de competencia: argumentó que no había “vínculos relevantes” con España, ya que los hechos ocurrieron en el exterior, las denunciantes no tenían relación con el país y el denunciado no estaba allí.
En septiembre, con el patrocinio de la ONG Women’s Link Worldwide, las exempleadas fueron directamente a los juzgados con una querella. Sostienen que sufrieron agresiones sexuales y malos tratos en 2021, mientras trabajaban en propiedades del cantante, de 83 años, en Bahamas y República Dominicana. La ONG considera que los hechos podrían constituir delitos de trata de personas con fines de trabajo forzado y servidumbre, contra la libertad sexual, lesiones, trato degradante y contra los derechos laborales.
El nuevo informe, que no consigna los motivos del cambio, fue visado por la fiscal de Sala coordinadora de Trata de Personas y Extranjería, porque la cúpula de la Fiscalía de la Audiencia Nacional, que había fijado el criterio del archivo en enero, decidió apartarse.
El relato de las denunciantes y la defensa de Julio Iglesias
La querella alega que Iglesias habría aprovechado su posición de poder y la vulnerabilidad de las mujeres para captarlas, trasladarlas y alojarlas en sus propiedades, en un clima de intimidación. Según los testimonios recogidos por Women’s Link y Amnistía Internacional, afirman que les revisaban los celulares, les impedían salir de la casa y les exigían jornadas de hasta 16 horas sin contrato ni descanso. Una de ellas, empleada doméstica, relató que fue presionada para mantener encuentros sexuales; la otra, fisioterapeuta, dijo haber sufrido tocamientos.
Por su parte, Iglesias pidió el archivo de la causa y negó de manera tajante las acusaciones, que calificó de “absolutamente falsas”, y demandó por intromisión en el honor a la vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, por dar por ciertas las acusaciones de la primera denuncia, pero el Tribunal Supremo no admitió a trámite esa acción.
