- El entrenamiento que realizó para encarnar a su personaje.
- Las exigencias físicas y artísticas de la puesta teatral.
- Su vínculo con el violín desde la infancia.
- Los trabajos más destacados de su carrera como actor.
Para un papel de boxeador: el actor británico sorprendió con un cambio físico para protagonizar Golden Boy, una obra teatral en la que interpreta a un violinista que también se gana la vida como boxeador. así fue la sorprendente transformación de Josh O’Connor
A los 36 años, el artista se sometió a una preparación exigente para encarnar a un personaje que combina la sensibilidad musical con la fuerza y la disciplina del deporte.
A lo largo de su trayectoria, O’Connor construyó una carrera marcada por personajes muy diferentes. Uno de sus trabajos más reconocidos fue su interpretación del príncipe Carlos en la serie The Crown, papel por el que obtuvo reconocimiento internacional. También protagonizó películas como God’s Own Country y Challengers, en las que exploró registros dramáticos diversos.
Cómo fue la transformación física de Josh O’Connor
Josh O’Connor mostró una imagen diferente para su papel en Golden Boy, la obra que se presenta en el Almeida Theatre de Londres. En las fotografías difundidas desde el teatro, el actor luce una mayor musculatura en los brazos, el pecho y el abdomen, resultado del entrenamiento que requirió su preparación para el personaje.
La transformación no se limitó al aspecto físico. Su papel le exigió trabajar dos facetas muy distintas: la interpretación musical y los movimientos propios del boxeo. La historia sigue a un violinista que busca abrirse camino en el deporte de combate, una combinación que obliga al protagonista a transitar entre dos mundos opuestos. El director de la obra destacó el compromiso del actor con el proyecto y su capacidad para expresar tanto la ternura como la fuerza y la dureza que demanda la historia.
La preparación para la esperada producción también llevó a O’Connor a retomar el violín, un instrumento que había estudiado durante su infancia. Sin embargo, el propio actor reconoció que aquella experiencia no había sido particularmente exitosa y recordó con humor que sus padres le pidieron que dejara de practicar.
La obra despertó interés entre el público londinense y agotó sus entradas, con una propuesta que pone a prueba las capacidades interpretativas y físicas del protagonista.