Japón se prepara para desafiar a EE. UU. y China en la carrera cuántica con un ambicioso plan hacia 2030
22 de marzo de 2026

La supremacía cuántica ha pasado de ser una aspiración remota a convertirse en una competencia estratégica entre naciones. Aunque Estados Unidos y China llevan la delantera, Japón está decidido a hacer su entrada triunfal con un plan audaz que podría transformar el panorama tecnológico global antes de que concluya esta década. La clave de su estrategia es un ordenador cuántico de potencia sin precedentes.
Japón ingresa al ámbito cuántico con un proyecto audaz

Durante años, China y Estados Unidos han dominado las inversiones en tecnologías cuánticas, acumulando importantes logros y marcando tendencias. Sin embargo, en abril, Japón dejó en claro que no se quedará atrás. El Centro RIKEN de Computación Cuántica junto a Fujitsu anunciaron el desarrollo de un ordenador cuántico superconductor que cuenta con 256 cúbits, un avance que, aunque aún está por detrás de las potencias como IBM y China Telecom, representa el inicio de una ofensiva tecnológica a largo plazo.
El objetivo final es aún más ambicioso: para 2030, planean construir un ordenador cuántico que sea un 25% más potente que el líder proyectado de IBM para ese año, lo que podría colocar a Japón en la cima de la innovación cuántica.
La apuesta por los cúbits lógicos: la clave del éxito

Este plan no solo se centra en aumentar la cantidad de cúbits físicos, como lo hacen actualmente IBM y los centros de investigación chinos. Japón se enfoca en la fiabilidad. El proyecto, respaldado por RIKEN, Fujitsu y el Instituto Nacional de Ciencia y Tecnología Industrial Avanzada, busca alcanzar los 250 cúbits lógicos, que serían capaces de realizar operaciones cuánticas con una tasa de error significativamente reducida.
Dicha tecnología, fundamentada en la redundancia y la corrección de errores, podría ser la clave para convertir la computación cuántica en una herramienta práctica y escalable, algo que ha parecido hasta ahora fuera de alcance. Mientras IBM proyecta su ‘Starling’ con 200 cúbits lógicos para 2029, Japón tiene la mira más alta y, apenas un año después, podría superarlo.
Un futuro definido en pocos años
Antes de alcanzar 2030, Japón tiene planeado un paso intermedio crucial: un ordenador de 1.000 cúbits físicos para 2026. Aunque estos serán propensos a errores, este avance colocaría al país a la par de Estados Unidos y China en un lapso de tres años.
Si se cumplen los planes, la carrera cuántica podría experimentar un cambio de liderazgo, y Japón pasaría de ser un actor secundario a convertirse en el protagonista principal, reescribiendo las reglas del juego en la próxima revolución tecnológica.
