Hackers atacan heladeras de supermercados europeos y generan pérdidas millonarias
8 de noviembre de 2026

Los ciberataques ya no se limitan al robo de contraseñas, datos bancarios o información personal. Una serie de incidentes registrados en Europa acaba de demostrar que incluso las heladeras de los supermercados pueden convertirse en objetivos de los hackers.
Durante octubre y los primeros días de noviembre de 2026, cientos de establecimientos comerciales sufrieron ataques contra sus sistemas de refrigeración. Los intrusos consiguieron modificar las temperaturas de los equipos, interrumpir la cadena de frío y provocar el deterioro de grandes cantidades de alimentos.
Los incidentes afectaron a importantes cadenas como Carrefour, Intermarché, Coop e ICA, entre otras, y obligaron a retirar productos de la venta mientras los técnicos intentaban recuperar el control de las instalaciones.
Cómo consiguieron hackear las heladeras de los supermercados
Aunque parezca sorprendente, muchos sistemas de refrigeración comercial están conectados a internet. Esta tecnología permite controlar las temperaturas, supervisar el consumo energético, recibir alertas y modificar parámetros a distancia.
El problema aparece cuando los dispositivos pueden administrarse desde redes públicas sin medidas de seguridad suficientes.
Los atacantes aprovecharon vulnerabilidades en controladores industriales utilizados por fabricantes como Danfoss y Copeland. En algunos establecimientos consiguieron activar ciclos prolongados de descongelación o elevar las temperaturas hasta aproximadamente 50 grados Celsius.
Como consecuencia, los alimentos refrigerados quedaron expuestos a condiciones incompatibles con su conservación y tuvieron que ser descartados.

Una ola de ataques que comenzó en Francia
Los primeros incidentes importantes se registraron en octubre, cuando aproximadamente 700 supermercados franceses resultaron afectados. Entre los establecimientos perjudicados había tiendas pertenecientes a Carrefour, E.Leclerc, Intermarché y Monoprix.
Algunos comercios reportaron pérdidas económicas importantes debido a la destrucción de productos perecederos.
La situación volvió a repetirse el 2 de noviembre, cuando una segunda ola de ataques alcanzó supermercados de Bélgica, Luxemburgo, Suecia, Finlandia, Irlanda y otros países europeos. Las autoridades comenzaron investigaciones para determinar si los incidentes estaban coordinados y quiénes eran sus responsables.
Hasta ahora, ningún grupo ha reivindicado públicamente los ataques.
El peligro de conectar dispositivos industriales a internet
Los incidentes ponen de manifiesto los riesgos asociados con la denominada tecnología operacional, conocida como OT.
A diferencia de los sistemas informáticos tradicionales, estos dispositivos controlan procesos físicos, como la refrigeración, la distribución de agua, los ascensores o determinados equipos industriales. Cuando un atacante consigue acceder a ellos, las consecuencias pueden trasladarse directamente al mundo real.
En el caso de los supermercados, las pérdidas no se limitaron a información digital: también desaparecieron alimentos y se interrumpieron operaciones comerciales. Los especialistas advierten que algunos controladores afectados eran antiguos y ya no recibían actualizaciones de seguridad.
Otros utilizaban versiones de software que no habían incorporado las correcciones disponibles.
🛒 Cyberattaque : des supermarchés contraints de jeter des produits frais
Des pirates ont ciblé les systèmes de régulation des réfrigérateurs de magasins Intermarché et Super U. Dans certains points de vente, la chaîne du froid a été compromise et des stocks ont dû être détruits pic.twitter.com/e0d6X848Ow— LA REVUE DE PRESSE (@Larevuedepres) October 13, 2026
Qué pueden hacer las empresas para evitar nuevos ataques
Las autoridades europeas de ciberseguridad recomiendan reducir al mínimo la exposición directa de los dispositivos industriales a internet.
Entre las principales medidas se encuentran separar las redes de administración, utilizar conexiones remotas protegidas, actualizar los sistemas y limitar los permisos de acceso. También resulta fundamental identificar los equipos antiguos que ya no reciben soporte técnico y evaluar su sustitución.
Sin embargo, todavía no se conoce con certeza el método utilizado en todos los incidentes ni si participaron los mismos responsables.
El ataque demuestra que la digitalización de infraestructuras cotidianas también introduce nuevos riesgos.
Una heladera conectada puede mejorar la eficiencia de un supermercado, pero, si no está correctamente protegida, también puede convertirse en una puerta de entrada capaz de provocar pérdidas económicas y afectar el suministro de alimentos.
Fuente: The Conversation.
