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El Sol provocó caos en la magnetósfera, y un satélite antiguo se volvió clave para la ciencia.

17 de marzo de 2026

El Sol provocó caos en la magnetósfera, y un satélite antiguo se volvió clave para la ciencia.

El 18 de enero el sol liberó una potente eruopción de partículas de elevada energía, que llegaron a la Tierra casi de inmediato. Esa erupción dio lugar a algunas de las tormentas de radiación más intensas que se hayan registrado, y como resultado el campo magnético de la Tierra sufrió perturbaciones. Mientras tanto, un satélite que monitorea hielos, y que acababa de recibir una actualización de software en su sistema de navegación, pudo observar el impacto de la tormenta solar al tiempo de mantener su observación de las plataformas de hielo.

Durante casi 16 años el CryoSat de la Agencia Espacial Europea (ESA, en inglés) ha estado midiendo el grosor de los hielos marítimos polares y  monitoreando los cambios de las plataformas de hielo de Groenlandia y la Antártida. Hacia finales del año pasado los ingenieros de la ESA actualizaron en forma remota el software de uno de los instrumentos del satélite. El nuevo software permitió que el CryoSat midiera los cambios en la magnetósfera de la Tierra justo a tiempo para observar lo sucedido tras una intensa tormenta geomagnética.

Las mediciones del CryoSat del campo magnético de la Tierra se detallan en un trabajo publicado en Geophysical Research Letters.

Actualización de software

El magnetómetro del CryoSat está diseñado para asegurar las órbitas del satélite a la altitud correcta, y dirigir sus instrumentos de ciencia hacia la parte correcta de la superficie terrestre. El instrumento tiene como fin no solo producir datos científicos, sino que gracias a lal reciente actualización del software ahora tiene funciones nuevas.

Con la actualización el magnetómetro pudo medir los cambios en la magnetósfera terrestre con precisión científica. Aunque el CryoSat conserva su misión original de monitorear las plataformas d ehielo, ahora también puede trabajar en conjunto con otros satélites para producir otro tipo de datos.

“En esencia, usamos los magnetómetros para percibir la magnetósfera de la Tierra, que luego envía señales a la computadora de a bordo para ajustar la orientación del satélite, asegurando así que cumpla con los objetivos de su misión”, declaró Tommaso Parrinello, administrador de la misión CryoSat. “La precisión y bajo nivel de ruido de estas mediciones hizo que la comunidad científica reconociera su valor como datos científicos. En consecuencia, se genera otro paquete de datos con la computadora de abordo, con fines científicos.

El instrumento actualizado del satélite ahora puede usar sus datos para calibrar sus mediciones con la misión Swarm de la ESA, de tres satélites, que busca develar los misterios del campo magnético de la Tierra. Se usa el magnetómetro del CryoSat para medir las variaciones más fuertes del campo magnético externo de la Tierra, brindando datos complementarios a los de otras misiones.

Tormentas geomagnéticas

El instrumento actualizado del CryoSat logró utilizar sus nuevas capacidades durante la tormenta geomagnética de enero. A lo largo de tres días el satélite midió la intensidad de la tormenta y registró las perturbaciones en el campo magnético de la Tierra.

La nueva capacidad del satélite de medir los cambios en el campo magnético y los datos complementarios a los de la misión Swarm suman mayor profundidad a la investigación científica, sin costo adicional. “Se trata de aprovechar los datos de un sistema existente utilizado desde hace 16 años para controlar activamente la orientación del satélite en el espacio”, dijo Parrinello. “Seguirá habiendo interesantes avances de la ciencia ahora que ambas misiones seguirán trabajando en conjunto, y los datos servirán mucho más allá del ciclo útil de éstas”.

Este artículo ha sido traducido de Gizmodo US por Lucas Handley. Aquí podrás encontrar la versión original.

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