El Reino Unido modifica su postura sobre inteligencia artificial y derechos de autor
23 de marzo de 2026

El Gobierno británico desiste de su propuesta para permitir el uso de obras protegidas en el entrenamiento de inteligencia artificial, tras la fuerte oposición del sector creativo
La discusión sobre inteligencia artificial y derechos de autor ha tomado un nuevo rumbo en Europa. El Ejecutivo del Reino Unido ha decidido abandonar su polémico plan que permitía a las empresas de IA entrenar sus modelos con contenido protegido, siempre que los titulares de derechos no se manifestaran en contra.
Esta medida, que formaba parte de una reforma más amplia, fue finalmente retirada tras recibir un amplio rechazo por parte de la industria cultural y musical. Desde el propio Gobierno han reconocido que las respuestas a la consulta pública mostraron una oposición “abrumadora” hacia este enfoque. ()
En vez de seguir adelante con una propuesta específica, el Gobierno ha optado por iniciar un nuevo proceso de diálogo para crear un marco más equilibrado que contemple tanto los intereses de los creadores como el desarrollo del sector tecnológico.
Entre las prioridades de esta nueva etapa se encuentran la regulación de las réplicas digitales —especialmente aquellas que reproducen la imagen o voz de artistas sin su autorización—, la implementación de sistemas de etiquetado para contenidos generados por IA y una mayor transparencia sobre cómo se utilizan las obras en plataformas digitales. ()
Asimismo, se planea fortalecer los mecanismos que permitan a los creadores tener un control más efectivo sobre el uso de su trabajo, así como facilitar nuevas vías de licencias, especialmente para artistas independientes y pequeñas entidades.
Esta decisión llega en un momento crucial, con una industria musical cada vez más activa en su oposición al impacto de la IA en los derechos de autor y la monetización de contenidos. La elección del Reino Unido podría establecer un precedente en Europa y reconfigurar el balance entre la innovación tecnológica y la protección creativa en los años venideros.
