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El nuevo sistema hipersónico ruso que reduce drásticamente los tiempos de ataque en Europa

20 de diciembre de 2025

El nuevo sistema hipersónico ruso que reduce drásticamente los tiempos de ataque en Europa

En el tablero geopolítico actual, cada avance tecnológico en armamento tiene un efecto inmediato más allá del plano militar. A fines de 2024 y con la vista puesta en 2025, una declaración desde Moscú volvió a colocar a Europa en el centro de una ecuación estratégica delicada. El anuncio no solo habla de potencia, sino también de velocidad, alcance y un mensaje político difícil de ignorar.

Un anuncio que acelera el reloj estratégico

El 17 de diciembre, Vladímir Putin confirmó que un nuevo sistema hipersónico entrará en servicio operativo antes de que finalice 2025. La noticia, difundida por la agencia TASS, dejó en claro que el despliegue ya no es una hipótesis futura, sino una decisión tomada.

El arma, descrita por el propio mandatario como un “meteorito guiado con precisión”, fue presentada como capaz de alcanzar objetivos a gran distancia en cuestión de minutos. Más allá del lenguaje utilizado, el mensaje apuntó a subrayar una ventaja clave: la capacidad de superar los sistemas de defensa antimisiles actuales y alterar el equilibrio de disuasión en Europa.

Una plataforma diseñada desde cero

A diferencia de otros misiles rusos conocidos, este sistema no surge como una modernización de plataformas anteriores. Se trata de una arquitectura completamente nueva, desarrollada a partir de 2023 con el objetivo explícito de adelantarse a las defensas occidentales.

El diseño apuesta por la movilidad terrestre, lo que permite desplegar el sistema desde distintos puntos y dificultar su detección preventiva. Esta característica, combinada con una fase de vuelo extremadamente rápida, reduce las posibilidades de interceptación. Según Moscú, el sistema puede alcanzar velocidades cercanas a Mach 10, lo que equivale a más de 12.000 kilómetros por hora, y soportar temperaturas extremas durante su reentrada.

Alcance, carga y precisión

Aunque muchos detalles permanecen clasificados, las autoridades rusas dejaron trascender algunos datos clave. El misil tendría un alcance de hasta 5.500 kilómetros, suficiente para cubrir prácticamente cualquier punto estratégico de Europa desde el interior del territorio ruso.

Su capacidad de carga ronda las 1,5 toneladas y admite tanto ojivas convencionales como nucleares. En este último caso, la potencia máxima mencionada alcanza cifras que multiplican varias veces la de las bombas utilizadas en Hiroshima. En términos de precisión, se habla de un margen de error reducido, lo que lo convierte en un sistema pensado para objetivos de alto valor estratégico, incluso aquellos protegidos o enterrados.

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©YouTube

Un debut que no pasó desapercibido

El sistema ya habría tenido su estreno operativo a fines de 2024, cuando fue utilizado contra una instalación militar clave en la ciudad ucraniana de Dnipró. El ataque, realizado con una carga convencional, fue presentado por el Kremlin como una respuesta directa a acciones previas llevadas a cabo con misiles de largo alcance suministrados por potencias occidentales.

Más allá del daño concreto, el mensaje fue simbólico: demostrar que el arma no solo existe, sino que ya forma parte del arsenal activo. Para analistas internacionales, este debut funcionó como una señal dirigida tanto a Ucrania como a la OTAN.

Flexibilidad y evasión como ventaja clave

Uno de los aspectos más destacados por expertos rusos y occidentales es la flexibilidad operativa del sistema. Al ser lanzado desde vehículos de alta movilidad, puede desplazarse y reubicarse con rapidez, minimizando su exposición a satélites y sistemas de vigilancia.

Además, el misil puede portar múltiples vehículos de reentrada o una única cabeza maniobrable, lo que incrementa su capacidad para evadir defensas antimisiles. Esta combinación de movilidad, velocidad y maniobrabilidad explica por qué Moscú lo ha calificado abiertamente como “indetectable”, una afirmación que genera debate entre analistas, pero que refuerza su valor disuasorio.

Un despliegue que trasciende fronteras

El alcance estratégico del sistema no se limita al territorio ruso. Según confirmó el presidente de Bielorrusia, Alexandr Lukashenko, el arma ya fue desplegada también en ese país. De acuerdo con informes citados por Reuters y Defense News, las unidades operan bajo mando ruso, aunque con coordinación bilateral.

Este movimiento reduce aún más los tiempos de vuelo hacia distintas capitales europeas y añade un nuevo factor de presión en un contexto ya marcado por la desconfianza y la escalada tecnológica.

Un símbolo del nuevo equilibrio de poder

Más allá de sus especificaciones técnicas, este misil representa un cambio profundo en la forma de concebir la disuasión. La velocidad extrema y la dificultad de interceptación obligan a replantear estrategias defensivas y tiempos de reacción.

En un escenario internacional cada vez más tenso, el anuncio no solo introduce un nuevo sistema de armas, sino que redefine los márgenes del conflicto moderno. Un recordatorio de que, en la carrera tecnológica militar, cada avance acelera también el pulso de la geopolítica global.

 

[Fuente: La Razón]