F5 — El placer de escuchar

El placer de escuchar

Listo para reproducir

China planea telescopios espaciales gigantes que se ensamblarán en órbita

26 de octubre de 2026

China planea telescopios espaciales gigantes que se ensamblarán en órbita

El telescopio espacial James Webb necesitó desplegar un enorme espejo de 6,5 metros después de llegar al espacio. Fue una de las operaciones de ingeniería más delicadas de su construcción, pero también dejó al descubierto una limitación que los astrónomos conocen demasiado bien: por gigantesco que sea un telescopio, primero tiene que caber dentro de un cohete.

Ahora, un equipo de investigadores chinos está explorando una solución radicalmente diferente. En lugar de lanzar una estructura gigantesca y desplegarla después, propone enviar múltiples módulos independientes capaces de desplazarse, modificar su propia geometría y acoplarse entre sí sin que los astronautas tengan que intervenir directamente.

La idea recuerda a un gigantesco rompecabezas flotando sobre la Tierra. Pero detrás hay algo más que un concepto futurista: los científicos ya han conseguido demostrar en un laboratorio que estas piezas pueden corregir sus propios errores y ensamblarse con precisión.

El problema de los telescopios espaciales gigantes no está en el espacio, sino en cómo llegar hasta allí

China quiere construir telescopios espaciales tan gigantescos que ningún cohete podría transportarlos. Su solución es que las piezas viajen solas y se ensamblen en órbita
El telescopio espacial Hubble en órbita alrededor de la Tierra. Su estructura ilustra las limitaciones de tamaño que imponen los lanzamientos espaciales, un desafío que los científicos chinos pretenden superar mediante sistemas capaces de ensamblarse autónomamente en órbita. © NASA/ESA.

Los cohetes actuales pueden transportar toneladas de equipamiento, pero sus cofias imponen un límite físico al tamaño de las estructuras. El James Webb resolvió parte del problema mediante espejos plegables y un parasol que se desplegó durante su viaje. Sin embargo, construir observatorios con superficies colectoras mucho mayores podría exigir otro enfoque.

Investigadores de la Universidad de Aeronáutica y Astronáutica de Nanjing y del Instituto de Tecnología de Pekín han diseñado una estructura modular triangular formada por tres mecanismos hexagonales unidos mediante elementos desplegables de fibra de carbono.

El trabajo, publicado el 7 de julio de 2026 en la revista científica Space: Science & Technology, propone una solución que combina propulsión, control geométrico y acoplamiento magnético.

Cada módulo incorpora motores capaces de enrollar o desenrollar sus brazos, modificando así sus dimensiones. Esto permite corregir las pequeñas deformaciones que aparecen cuando una estructura flexible se despliega.

El objetivo es que múltiples piezas puedan formar una superficie mucho mayor que cualquiera de sus componentes individuales.

Propulsores, imanes y una precisión del 98%: así funciona el rompecabezas espacial

China quiere construir telescopios espaciales tan gigantescos que ningún cohete podría transportarlos. Su solución es que las piezas viajen solas y se ensamblen en órbita
Secuencia del experimento realizado por investigadores chinos para comprobar el ensamblaje autónomo de módulos desplegables. El sistema logró reducir los errores geométricos más de un 98 %, permitiendo que los mecanismos magnéticos completaran el acoplamiento. © Quanchen Duan, Jialiang Sun y Haiyan Hu / Space: Science & Technology.

El sistema combina dos operaciones fundamentales. Primero, cada módulo debe alcanzar la posición correcta. Después, necesita ajustar su forma para que los puntos de unión coincidan. Para desplazarse, dispone de seis pequeñas boquillas distribuidas entre sus tres vértices, que permiten modificar su posición y orientación mediante impulsos de gas.

Cuando dos módulos están suficientemente cerca, entran en acción los imanes, encargados de facilitar el encuentro. Los electroimanes ayudan posteriormente a asegurar la conexión.

Lo interesante es que los investigadores no se limitaron a desarrollar simulaciones. Como explican en el comunicado científico difundido por EurekAlert, construyeron un sistema experimental sobre una plataforma de granito con cojinetes de aire, que reduce la fricción y permite reproducir parcialmente el movimiento de los objetos en microgravedad.

Las cámaras registraban continuamente la posición de los módulos y transmitían los datos a un algoritmo de control. Cuando detectaba desviaciones, este ajustaba la longitud de los brazos hasta conseguir la geometría necesaria para el acoplamiento.

Los resultados fueron prometedores: los errores geométricos se redujeron más de un 98%, alcanzando desviaciones inferiores a 1,5 milímetros. Sin ese ajuste activo, las deformaciones impedían que los imanes se alinearan correctamente y el ensamblaje fallaba.

El próximo gran telescopio espacial podría construirse directamente en órbita

China quiere construir telescopios espaciales tan gigantescos que ningún cohete podría transportarlos. Su solución es que las piezas viajen solas y se ensamblen en órbita
Recreación artística de un telescopio espacial de nueva generación diseñado para observar el universo profundo. Investigadores chinos están desarrollando módulos autónomos que podrían permitir construir observatorios mucho mayores que los que actualmente pueden transportarse en un solo cohete. © NASA.

Las posibilidades van mucho más allá de los observatorios astronómicos. Una tecnología de este tipo podría contribuir a levantar enormes antenas de comunicaciones, plataformas solares espaciales o infraestructuras científicas que serían imposibles de transportar en una sola pieza. Pero todavía existe una distancia considerable entre el experimento y su utilización real.

Las pruebas se realizaron en tierra, sobre una plataforma que reproduce únicamente algunos aspectos del movimiento espacial. Los futuros sistemas deberán soportar vibraciones del lanzamiento, cambios extremos de temperatura, radiación y maniobras tridimensionales de una complejidad mucho mayor. Tampoco se ha demostrado todavía la construcción de un telescopio funcional mediante estos módulos. Para lograrlo habría que integrar instrumentos ópticos, sistemas eléctricos y mecanismos de alineación extremadamente precisos.

Aun así, el experimento introduce una idea especialmente atractiva para la exploración espacial: que los límites dimensionales de los cohetes dejen de determinar el tamaño de las estructuras que podemos construir fuera de la Tierra.

Durante décadas, la ingeniería espacial ha intentado fabricar máquinas capaces de plegarse para sobrevivir al viaje. Ahora, los investigadores chinos están explorando el siguiente paso: que las máquinas viajen separadas y aprendan a construir algo mucho más grande cuando lleguen al espacio.