F5 — El placer de escuchar

El placer de escuchar

Listo para reproducir

Almería tiene sol de sobra, pero desperdicia casi la mitad de su energía solar

18 de octubre de 2026

Almería tiene sol de sobra, pero desperdicia casi la mitad de su energía solar

Almería es uno de los lugares más soleados de Europa. Tiene el desierto de Tabernas, donde se filmaron decenas de westerns, la Plataforma Solar de Almería, uno de los grandes centros de investigación en energía solar del continente, y miles de hectáreas de invernaderos que aprovechan esa luz para producir hortalizas. Parece el sitio perfecto para cubrir el terreno de paneles solares. Y en parte eso está pasando.

El problema es que producir electricidad no alcanza. Hay que llevarla a donde se consume, y ahí es donde la provincia andaluza se está encontrando con un límite que no tiene nada que ver con el sol.

De 286 a 1.220 megavatios en cinco años

Paneles En El Campo
© American Public Power Association – Unsplash

Según datos de la Junta de Andalucía y de la prensa local, en 2021 Almería tenía unos 286 megavatios de potencia fotovoltaica instalada. A mediados de 2026, la cifra superaba los 1.220 megavatios, dentro de un total de casi 1.743 megavatios renovables. Y hay al menos 25 plantas más en trámite que sumarían otros 842 megavatios.

Pero la potencia instalada no es lo mismo que la potencia que puede entrar en la red. Un parque solar de 100 megavatios no significa que la línea eléctrica a la que se conecta tenga espacio para recibir esos 100 megavatios. Red Eléctrica, el operador del sistema, realiza estudios para fijar cuánta capacidad de acceso tiene cada nudo de la red, y en tiempo real puede limitar la producción por motivos técnicos o de seguridad.

El nudo que pierde casi la mitad

El caso más extremo es el de Tabernas. Su subestación de 400 kilovoltios recoge la energía de varias plantas fotovoltaicas, y según datos citados por la prensa especializada en energía, el curtailment, es decir, la reducción forzada de la producción, supera allí el 41%. En otras palabras, en ese punto se pierde casi la mitad de la electricidad que los paneles podrían generar.

Guillermo Casquet, delegado de la Junta de Andalucía en Almería, calificó como «insuficientes» los planes actuales de inversión en la red, y atribuyó a la falta de capacidad de evacuación que la provincia crezca menos en renovables que otras, como Jaén o Sevilla.

Un problema que va más allá de Almería

Lo que ocurre en Tabernas es una versión extrema de una tendencia nacional. Según la consultora Aurora Energy Research, citada por la revista pv magazine, España registró en 2025 un récord de recortes de producción renovable sin compensación, más del doble que el año anterior. En verano, las tasas de recorte llegaron al 11%, y unos 892 gigavatios hora se perdieron solo por restricciones de la red.

La situación se agravó después del gran apagón de abril de 2025, cuando Red Eléctrica endureció sus criterios de seguridad y empezó a recurrir más a las restricciones técnicas para mantener estable el sistema. Aurora prevé recortes de alrededor de 3 teravatios hora en 2026 y 2027, y no espera un alivio real antes de 2028, siempre que se acelere la expansión de la red, se despliegue almacenamiento y crezca la demanda eléctrica.

El cuello de botella de la transición energética

España no es un caso aislado. En todo el mundo, la construcción de parques solares y eólicos avanza mucho más rápido que la de líneas de transmisión, que pueden tardar una década en planificarse, aprobarse y construirse. La Agencia Internacional de Energía ha advertido que cientos de gigavatios de proyectos renovables esperan en distintas partes del mundo una conexión a la red. Chile, con el desierto de Atacama, y California, con su enorme parque solar, enfrentan problemas muy parecidos.

Las soluciones son conocidas: más líneas de alta tensión, baterías para almacenar la energía del mediodía y usarla de noche, y nuevas industrias que consuman electricidad cerca de donde se produce. Lo que falta es tiempo y dinero. Mientras tanto, en Almería, el sol sigue saliendo todos los días, y una parte de la energía que podría generar se queda sin ningún lugar adonde ir.