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Alemania impulsa la transición energética convirtiendo lagos artificiales en parques solares flotantes

26 de marzo de 2026

Alemania impulsa la transición energética convirtiendo lagos artificiales en parques solares flotantes

El desafío principal de las energías renovables en Europa ya no es únicamente tecnológico o económico, sino también geográfico. Para alcanzar los objetivos climáticos, se requieren miles de hectáreas de paneles solares, pero el suelo agrícola y los bosques deben preservarse. Alemania ha decidido mirar hacia un recurso que había quedado en el olvido: los lagos artificiales formados por antiguas minas y graveras. Y lo ha hecho de una manera que parece sacada de una película de ciencia ficción.

Transformación de un lago en una planta solar flotante

Alemania impulsa la transición energética convirtiendo lagos artificiales en parques solares flotantes
© Sinn Power.

En la gravera de Starnberg, en Baviera, se han instalado 2.500 paneles solares flotantes orientados verticalmente, que crean pasillos sobre la superficie del agua. Este conjunto tiene una capacidad de 1,87 megavatios y transforma un área industrial abandonada en una planta fotovoltaica operativa. Es un reciclaje del espacio en toda regla: donde antes existía una cicatriz minera, ahora se produce energía limpia.

La imagen es impactante ya que desafía la representación habitual de los campos solares horizontales ocupando grandes extensiones de tierra. Aquí, los paneles se asemejan a “velas” ancladas en el lago. Y no se trata solo de una cuestión estética.

Generación de electricidad cuando más se necesita

Alemania impulsa la transición energética convirtiendo lagos artificiales en parques solares flotantes
© Sinn Power.

La disposición vertical presenta una ventaja técnica fundamental: los paneles están orientados hacia el este y el oeste. Esto provoca que su producción se eleve al amanecer y al atardecer, momentos en los que el consumo eléctrico tiende a aumentar. De esta manera, complementan las instalaciones tradicionales, que suelen alcanzar su máximo rendimiento al mediodía, cuando a veces la red ya se encuentra saturada de generación solar.

El impacto práctico es inmediato: la planta de grava que opera en la región ha reducido entre un 60% y un 70% la electricidad que adquiere de la red. No es un prototipo decorativo, es una instalación que ya está generando un efecto real en el consumo.

La cobertura del lago es parte de la estrategia

A simple vista, podría parecer sensato cubrir todo el lago con paneles. Sin embargo, esto no se ha llevado a cabo. Solo se ocupa aproximadamente el 4,6% de la superficie del agua, muy por debajo del límite del 15% establecido por la legislación alemana sobre recursos hídricos. La razón radica en consideraciones ecológicas: permitir el paso de luz y oxígeno para no asfixiar el ecosistema acuático.

Es interesante observar que la presencia de estas estructuras artificiales no ha resultado tan perjudicial como se podría suponer. En las primeras observaciones, se ha notado que algunas especies las utilizan como refugio y zonas de anidación. No es un argumento concluyente, pero sí sugiere que el impacto puede ser menor de lo que se temía si el diseño se realiza con cuidado.

Paneles expuestos al viento y al agua

Alemania impulsa la transición energética convirtiendo lagos artificiales en parques solares flotantes
© Sinn Power.

Instalar paneles en un lago presenta desafíos diferentes a anclarlos en tierra. El viento, las olas y las corrientes tienen un impacto considerable. Para evitar que la instalación se convierta en un desastre flotante con un fuerte viento, la empresa ha desarrollado un sistema de estabilización denominado Skipp-Float: una especie de quilla sumergida de 1,6 metros que actúa como contrapeso, similar a la de un velero. Los paneles son las “velas”, pero cuentan con un ancla invisible bajo el agua.

Quedan preguntas por resolver, por supuesto. El desgaste por la exposición a las inclemencias del tiempo, la acumulación de suciedad por aves y residuos, o cómo todo esto afectará la eficiencia a lo largo del tiempo. Son aspectos que solo se pueden comprobar con el paso del tiempo y un mantenimiento adecuado.

De los lagos a aguas abiertas

Lo más importante es que esto no se considera una rareza local. La empresa ya planea duplicar la potencia en una segunda fase y, a mediano plazo, avanzar hacia el mar abierto, donde el espacio es prácticamente ilimitado, pero las condiciones son mucho más desafiantes. En China, de hecho, ya se están llevando a cabo proyectos de energía solar flotante a gran escala en entornos más exigentes.

Este mensaje subyacente es bastante claro: la transición energética no solo se trata de instalar más paneles, sino de replantear dónde y cómo se colocan. Cuando el suelo se convierte en un recurso limitado, el agua se transforma en el nuevo territorio para generar energía. Y Alemania ha demostrado que, incluso en un lago olvidado por la minería, hay oportunidades para reinventar el mapa de las energías renovables.

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